
“Las máscaras que usamos: el verdadero poder está en la vulnerabilidad” – Caro Pinilla
¿Y si eso que consideras tu mayor debilidad se convirtiera en tu trampolín hacia la libertad interior? Caro Pinilla, psicóloga especializada en psicología jurídica, coach holística y experta en procesos de despertar de conciencia, nos explica cómo transformar nuestras aparentes limitaciones en catalizadores de crecimiento. En esta entrevista, Caro comparte su historia personal con la epilepsia y nos revela el profundo potencial que existe cuando nos atrevemos a quitarnos las máscaras que usamos para protegernos.
Caro Pinilla es un alma luminosa. Su presencia transmite una combinación única de sabiduría y calidez que permite a quienes la rodean sentirse comprendidos y acompañados. Su camino no ha sido sencillo: desde pequeña fue diagnosticada con epilepsia, una condición que durante años consideró una limitación, pero que eventualmente se transformó en uno de sus mayores maestros.
Su trayectoria profesional combina su formación como psicóloga con un profundo trabajo interior que la ha llevado a especializarse en acompañar procesos de crecimiento personal y despertar de conciencia. Como coach de expansión en LIT, el grupo de mujeres emprendedoras creado por Caro Angarita y Betlem Gomila, Caro ayuda a sus clientes a trascender sus limitaciones y encontrar libertad a través de la aceptación.
“Cuando entendí que, como somos seres espirituales viviendo una experiencia humana, absolutamente todo tiene un propósito pedagógico y que todo es perfecto, justo y necesario para nuestra evolución, dejé de ver mi epilepsia como una limitación”, explica Caro.
De la limitación al trampolín: transformando lo que nos define
El cambio de perspectiva respecto a su diagnóstico fue revelador para Caro. “La gran limitación no era la condición en sí, sino el rechazo a esa correspondencia, la no aceptación”, señala. Esta comprensión transformó su relación con la epilepsia, convirtiéndola en una compañera que le ha enseñado valiosas lecciones: mejores hábitos de autocuidado, escucharse a sí misma antes que a nadie, y trascender sus miedos.
Caro introduce aquí un concepto fundamental en su filosofía: las correspondencias. “Todo lo que la vida nos da son correspondencias a través de la ley de correspondencia, precisamente para que aprendamos lo que tenemos que aprender”, explica. Desde esta perspectiva, nuestro cuerpo, nuestras circunstancias y las situaciones que enfrentamos son exactamente lo que necesitamos para nuestra evolución.
“Cuando abrazas lo que tienes que abrazar para equilibrar lo que tengas que equilibrar para aprender lo que tienes que aprender, ya deja de ser una limitación y se convierte en eso que te catapulta”.
Las máscaras que nos protegen (y nos limitan)
Uno de los aspectos más reveladores de la conversación con Caro es su explicación sobre cómo desarrollamos máscaras protectoras desde la infancia. Según explica, entre los 0 y 7 años vivimos experiencias que se codifican como abandono, humillación, rechazo, traición o injusticia. A partir de ahí, desarrollamos mecanismos de defensa: “Yo a esto no me vuelvo a exponer, a mí no me vuelven a abandonar, a mí no me vuelven a rechazar”.
Estas máscaras —o rasgos de personalidad— inicialmente nos ayudan a adaptarnos y sobrevivir. El problema surge cuando seguimos usándolas en la edad adulta, donde ya no son necesarias. “Esas máscaras están creadas a partir de experiencias que yo viví en el pasado. Son una protección, pero lo que resulta es que, como estoy enfocándome en protegerme, me estoy enfocando en el pasado, y ahí es cuando se repiten los patrones”, aclara.
Algunos ejemplos comunes de estas máscaras son:
- La máscara del control: surge cuando hemos experimentado traición o promesas incumplidas. Nos lleva a querer controlarlo todo para evitar decepciones.
- La máscara de la perfección: aparece cuando hemos sentido rechazo o que no somos suficientes. Nos impulsa a hacer más y mejor constantemente.
- La máscara de la armonía: se desarrolla por necesidad de aprobación. Nos lleva a evitar conflictos y sacrificarnos por mantener la paz.
El problema es que estas máscaras, lejos de protegernos, acaban alimentando nuestras heridas originales. Caro lo explica con una metáfora potente: “Si me voy a la costa y no me pongo protector, me quemo terrible. Luego, si alguien me da un abrazo, me va a doler. Pero esa persona no me está haciendo daño, me está mostrando la herida que yo tengo”.
La vulnerabilidad como verdadera fortaleza
Quitarse las máscaras implica abrazar la vulnerabilidad, algo que suele interpretarse como debilidad. Sin embargo, Caro sostiene exactamente lo contrario: la verdadera fortaleza está en permitirnos ser vulnerables.
“Cuando nos ponemos tanto nuestra máscara, alimentamos la herida. Nos volvemos más susceptibles, más irritables, como si estuviéramos en supervivencia, sintiéndonos amenazados todo el tiempo”.
Para ilustrarlo, Caro habla de cómo ciertas cualidades positivas (como ser ordenado o eficiente) pueden convertirse en cárceles cuando las necesitamos para sentirnos bien. “El orden es poderoso, pero cuando necesito del orden para que todo esté perfecto y nadie me mueva las cosas, todos se convierten en una amenaza”.
La clave está en reconocer cuándo estos rasgos dejan de ser una elección y se convierten en una necesidad que nos hace manipulables. “Cuando tú decides que el orden es bien poderoso pero no lo necesito para tener paz, dejas de ser manipulable. Cualquier cosa ya no te saca de tu centro”.
La aceptación: el camino hacia la libertad
¿Cómo empezamos a liberarnos de estas máscaras y abrazar nuestra vulnerabilidad? Para Caro, todo comienza con la aceptación.
“Sufres por lo que no aceptas. Cuando te das cuenta que la fuente de tu sufrimiento no es eso externo —no es la epilepsia, ni esa situación financiera, ni esa situación familiar— sino lo que no estás aceptando, ahí está la magia”.
Caro distingue claramente entre resignación y aceptación. “La resignación viene desde un lugar donde no tengo otra alternativa y me rindo. En cambio, la aceptación es la fórmula secreta donde lo haces desde un lugar de amor”. La metáfora que utiliza es potente: “Si ya te caíste al agua, qué inútil dar patadas de ahogado. Ya estás en el agua”.
La aceptación implica neutralidad: nada es bueno, nada es malo, todo es como tiene que ser. “Cuando eliges no dar patadas de ahogado sino flotar, ahí se genera la magia y empiezas a ver todas las oportunidades que tienes”.
Caro enfatiza que no enfrentamos problemas, sino procesos. “Todo proceso tiene un punto de inicio y un punto final, y ese punto final llega cuando aprendes lo que tengas que aprender con esa experiencia”. Irónicamente, dice, tan pronto como aceptamos donde estamos, aumentan nuestras probabilidades de salir de allí.
Del hacer al ser: rompiendo la rueda del hamster
Un aspecto crucial del trabajo de Caro es ayudarnos a transitar del valorarnos por lo que hacemos a valorarnos por lo que somos. En una sociedad que premia constantemente el hacer, esta transición puede ser especialmente desafiante para mujeres emprendedoras.
Caro explica que, para quien tiene la herida de “no soy suficiente”, el filtro de percepción le hace sentir que “tengo que hacer, hacer, hacer para sentir que valgo”. Reconocer este filtro es el primer paso: “Cuando me doy cuenta que esto es mi filtro y no es real, que yo ya valgo por lo que soy, comienza el recorrido de demostrármelo”.
Para las mujeres emprendedoras, Caro identifica un patrón común: “Venimos de una era muy conectada con la energía masculina —de visionar, lograr, hacer que pasen las cosas. Las mujeres estamos muy conectadas con esta energía masculina de ejecutar, de ‘yo me hago cargo'”.
“Ya estamos sintiendo el llamado, nos cansamos de ser las guerreras, las valientes, las que podemos con todo, porque verificamos que esto no nos está generando tan buenos resultados”.
El camino hacia adelante implica integrar nuestra energía femenina: permitir, recibir, dejarnos moldear por las experiencias. “Cuando integramos las dos energías, ocurre la magia. Se empieza a manifestar no desde la lucha, sino desde la fluidez”.
Para quienes deseen profundizar en este proceso de liberación interior, Caro comparte su trabajo a través de su marca personal Libérate Concaro en Instagram, YouTube y TikTok. Además, próximamente lanzará un nuevo producto digital y el mentoring grupal “Almas Libres”, un espacio semanal para explorar temas clave de crecimiento personal en comunidad.
Para conocer más sobre cómo transformar tus aparentes limitaciones en trampolines hacia la libertad interior, te invitamos a ver la entrevista completa con Caro Pinilla en nuestro canal de YouTube:


