
El organigrama perfecto para tu empresa
¿Por qué el 70% de las nuevas empresas mueren en los dos primeros años? ¿Cómo diseñar una estructura organizacional que impulse el crecimiento sin crear ineficiencias? Hoy hemos analizado las claves que los expertos en gestión empresarial consideran fundamentales para crear el organigrama perfecto, desde las startups hasta las franquicias.
Diseñar una estructura organizacional correcta es fundamental para el éxito de cualquier proyecto empresarial. Sin embargo, no todos los emprendedores dedican el suficiente esfuerzo para dar con el dibujo adecuado. El objetivo está claro: generar un marco para la toma de decisiones, la asignación de responsabilidades y la comunicación interna. Pero la pregunta persiste: ¿cómo dar con ese organigrama que impulse el crecimiento sin lastrar el proyecto con ineficiencias? Los datos son reveladores. En 2024, España vio nacer 117.990 sociedades, la cifra más alta desde 2007 según el INE. Pero también cerraron 25.090 empresas. ¿Qué papel jugó la estructura organizacional en estos fracasos?
Enfoca la estructura desde las fortalezas
Pilar Gómez-Acebo, reconocida consejera de asesoramiento y experta en alta dirección, cuestiona uno de los dogmas del emprendimiento: el análisis DAFO tradicional.
“Se ha hecho creer que es buena idea montar una empresa sobre un DAFO, y cuando se empieza por las debilidades y amenazas, es muy difícil continuar con el proyecto. Eso está llevando a que el 70% de las nuevas empresas mueran en los dos primeros años”.
La profesora de la Escuela de Organización Industrial defiende un enfoque diferente: trabajar con un análisis que prime las fortalezas y oportunidades, “lo que defiende tu proyecto en el mercado, dando continuidad y consolidación a los inicios”. Son las fortalezas de tu empresa las que deben determinar la estructura, y no al revés. Su recomendación es centrarse en el análisis de los éxitos: ¿qué te ha funcionado y dónde te piden más los clientes?
Los pilares de una estructura ganadora
Miguel Milián, director de Proyectos de Lanzadera —la aceleradora e incubadora valenciana impulsada por Juan Roig—, identifica los elementos esenciales para construir una estructura sólida:
“Lo primero es tener un buen número 1. Un líder que tome decisiones, que tenga clara la misión de la empresa, que trate bien a sus colaboradores y que sea ejemplar”.
Sobre esta base, el líder debe trabajar para “rodearse del mejor talento que encaje con su cultura de empresa” y conseguir “una estructura eficiente” basada en “unos métodos claros sobre los procesos core para que cualquier persona sepa en cada momento lo que tiene que hacer y cómo lo tiene que hacer”. Íñigo Peña Medrano, CEO de Tetuan Valley —comunidad que ha impulsado más de 400 startups en 15 años—, coincide en la importancia del factor humano:
“Creemos que el factor más importante para el éxito de una startup es el equipo. Un equipo sólido, motivado y con las habilidades adecuadas es fundamental para superar los desafíos y alcanzar los objetivos que supone emprender”.
Los 4 pilares básicos
Desde Lanzadera comparten un modelo de mínimos capaz de inspirar el organigrama de muchos proyectos del sector servicios. Esta estructura básica se apoya en cuatro direcciones fundamentales:
- CEO o Dirección Ejecutiva: Lidera la empresa hacia el cumplimiento de sus objetivos estratégicos y garantiza su crecimiento sostenible.
- Dirección de Operaciones: Supervisa y optimiza los procesos operativos para garantizar la eficiencia.
- Dirección de Marketing: Desarrolla e implementa estrategias para aumentar la visibilidad de la empresa y atraer clientes.
- Dirección de Ventas: Gestiona las actividades de ventas y desarrolla relaciones con los clientes para aumentar los ingresos.
“Normalmente, el departamento de Ventas suele ser el primero en crecer, una vez que tenemos bien definido el producto/servicio”, explica Milián sobre el proceso de expansión.
El factor humano
Para Gómez-Acebo, las personas son la clave en la organización de la empresa. Su visión es contundente:
“No me interesan para nada las grandes ideas, me interesa que la gente se entienda. Hay que empezar por aquello en lo que las personas conectan, suman y multiplican, y desterrar eso de ’empiezo contigo porque no me queda otra para seguir adelante’.”
Esta conexión de energías debe ser el sustrato de toda organización. Pero hay más: “Cuanto antes se apoye el emprendedor en un consejo asesor, mejor”. Un reducido grupo de expertos que, de manera desinteresada hasta que la empresa empiece a funcionar, “ofrezca ideas válidas en el rodaje de esa actividad basadas en su experiencia y abra puertas dentro del sector”.
¿Cuánto debe costar tu estructura?
La condición asociada al organigrama es el pago de nóminas. Miguel Ángel Oroquieta, socio director de T4 Franquicias, ofrece una horquilla orientativa:
“Para toda la plantilla, puede oscilar entre un 15% y un 30% de los ingresos totales, dependiendo del margen de cada negocio y de la intensidad de capital humano que requiera”.
En el caso específico de franquicias de tamaño medio, “la masa salarial de la cúpula directiva, compuesta por el CEO, directores de área y mandos intermedios clave, no debería superar el 10% o 12% de los ingresos anuales”. La advertencia es clara: si se sobrepasa el 15%, se corre el riesgo de impactar negativamente en la viabilidad, sobre todo en etapas tempranas donde los recursos deben destinarse también a expansión y consolidación.
Cómo dimensionar el equipo sin morir en el intento
El crecimiento del modelo organizacional es una de las pruebas de fuego de la gestión empresarial. Duplicidades, fallos en la delegación de competencias y, paradójicamente, responsabilidades en tierra de nadie pese al aumento de plantilla, son algunos de los problemas de un dimensionamiento fallido.
Las recomendaciones de Milián son claras. Lo básico es que la misión de la empresa sea conocida en todos los niveles. “Además, deben comunicarse los objetivos, que tienen que ser medibles y alcanzables en un tiempo definido”.
También hay que asegurarse de que, a medida que el equipo crece, no se pierda esa definición de tareas con la que arrancó el proyecto. “Es fundamental tener detallados todos los procesos en métodos, de forma que todo el mundo sepa lo que tiene que hacer”, continúa explicando desde Lanzadera. Íñigo Peña confirma la importancia del equipo fundacional en esta etapa:
“Tiene un rol importantísimo para asegurar que todos reman en la misma dirección y con la misma intensidad. La búsqueda y retención de talento se convierte aquí en un aspecto vital: es fundamental formar un equipo que comparta el mismo por qué”.
Gómez-Acebo, que defiende iniciar la aventura empresarial con la menor estructura posible, deja una reflexión poderosa:
“El cómo es personal, único, exclusivo y diferencial. El problema es cuando pones el eje en lo que haces, conviertes a todos en tus competidores directos del mercado. Los fabricantes de cepillos de dientes que prosperan son los que buscan apoyo para saber cómo amplificar lo que hacen”.
El mensaje está claro: no existe un organigrama perfecto universal, pero sí puedes diseñar el perfecto para tu empresa. Empieza por tus fortalezas, rodéate del mejor talento, mantén la estructura lo más simple posible al principio y, sobre todo, asegúrate de que todos en tu equipo entiendan no solo qué hacer, sino por qué lo hacen.
Porque al final, como demuestran las 25.090 empresas que cerraron el año pasado, una mala estructura organizacional puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso. Y tú, ¿ya tienes claro cómo vas a estructurar tu empresa para que sea una de las que sobrevivan y prospere?

