luz amelia amado

El tiempo es vida: cómo dejar de sobrevivir y empezar a habitar cada momento — Luz Amelia Amado

Last Updated: June 6, 2026By
Hay una frase que suena obvia hasta que la miras de frente: el tiempo es vida. No dinero, no oro, no pertenencias. Vida. Y sin embargo, la mayoría de nosotros pasamos los días como si el tiempo fuera un recurso renovable, algo que siempre estará ahí, esperándonos al otro lado de la lista de pendientes.

Luz Amelia Amado lleva años haciéndose preguntas incómodas sobre eso. Abogada, coach ontológica, máster en liderazgo para resultados, profesora de biodanza, speaker de la Latin American Speakers Association y fundadora de Leading People. Con más de 33 años liderando equipos en el mundo financiero, su trayectoria es todo menos lineal. Y quizá por eso resulta tan honesta.

La pregunta que lo cambió todo

Luz siempre tuvo una relación inquieta con el tiempo. Encontró diarios de cuando era niña llenos de las mismas preguntas: ¿por qué? ¿para qué? ¿qué hago con esto? Pasó por todas las metodologías, todos los sistemas, todas las promesas de productividad. Hasta que, formándose como coach en liderazgo generativo, alguien le hizo una pregunta que la dejó en blanco:

¿Qué es una buena vida para ti?

“Me quedé paralizada. Como así, ¿qué es una buena vida? Y empecé un proceso que todavía sigue. ¿Será que yo hago lo que realmente he querido hacer? ¿O estoy condicionada por tantas cosas que ni siquiera me he detenido a mirar?”

Después de más de 30 años como banquera, los cauces eran profundos. Pero en lugar de romper con todo, Luz eligió algo más difícil: quedarse y transformar la mirada desde dentro. Entender que con lo que tenía, en el momento en que estaba, podía hacer lo mejor posible. Y sobre todo, disfrutarlo.

Tres aprendizajes que cambiaron su forma de liderar

Aprender a estar presente. “Cuando empecé a ir a sesiones de biodanza, yo entraba al salón pero mi cabeza se quedaba fuera. Seguía pensando en el cliente al que no llamé, en el equipo que dejé esperando. Hasta que un día, no sé si fue la quinta sesión o la décima, me di cuenta: estoy aquí. Así como dejaba los zapatos fuera del salón, empecé a dejar fuera la mente que se preocupa.”

Descubrir la gratitud. No como concepto, sino como práctica visceral. La gratitud por la respiración, por estar viva. “Aprendí la gratitud de forma gigante. Estar vivo es el milagro.”

Dejar de competir. “Me volví amiga de mi mujer competitiva. La pude aceptar, la pude abrazar. Y empecé a sentirme colega con las otras mujeres y no competencia.” En un entorno corporativo donde la comparación es casi un deporte, ese cambio fue, dice, una gran limpieza. “Como decía Rolando Toro, el creador de biodanza, la competitividad se vuelve una patología. Compararnos y competir con los demás es ridículo. Los humanos somos demasiado distintos.”

El saboteador que nunca se va

Hay algo que Luz deja claro sin rodeos: el autosaboteador no desaparece. Nunca. Y aceptar eso es el primer paso.

“Es una ilusión infantil creer que algún día se va a ir. Pero sí podemos verlo. Decirle: hey, estás ahí. Ir a preguntarme qué botón me está tocando. ¿No merezco tener éxito? ¿No confío en mis capacidades?”

Luz cuenta que hace poco, en un momento de bloqueo, trabajó con su terapeuta la relación con su madre. Una historia que ya había visitado muchas veces. “Mi mamá pensaba que yo no necesitaba que jugara conmigo. Y papá se iba a trabajar. Doble abandono. De ahí salió una creencia: no soy confiable.” Una creencia que, a pesar de décadas de logros, seguía operando en la sombra.

Su herramienta es sencilla y por eso poderosa: identificar la creencia que está detrás del bloqueo, cuestionarla con argumentos reales de tu vida adulta, escribir la afirmación contraria y leerla tres veces al día. “Porque como adultos podemos ver cosas que como niños no veíamos. Pero como el niño nunca se va —y gracias a eso podemos crear, ser espontáneos, disfrutar—, como adultos podemos gestionar para que no sea el niño el que maneje el carro.”

Las emociones no son el enemigo

Si hay un tema que apasiona a Luz es la relación entre emociones y liderazgo. Y lo dice sin matices: separarlas es imposible.

“En mi historia aprendí a bloquear emociones. Las que no me gustaban, las bloqueaba. La tristeza. El terror de fallar. Cuando me di permiso de llorar si me venían ganas, de decir lo que me molestaba sin destruir a nadie, empecé a liderar desde un sitio completamente diferente.”

El cambio no fue solo interno. Cuando aprendió a escuchar sus propias emociones, empezó a leer de otra forma a su equipo. “Cuando ellos sienten que su emoción es escuchada, las recompensas son infinitas. Tienes gente ilimitadamente leal y conectada con el propósito.”

Y adelanta que su segundo libro, ya en construcción, irá precisamente en esa dirección: la conducción emocional de los equipos. Cómo lograr que los resultados que la organización necesita se den desde un lugar genuino, conectado, humano.

De hippie a transformadora: biodanza en la organización

Sus hijos la miraban con cariño y algo de humor cuando la recogían de sus talleres de biodanza. “Mi mamá se volvió hippie”, decían, viéndola salir con su vestido de flores y despeinada. Pero ese “volverse hippie” significaba algo profundo: sus estructuras se estaban suavizando.

Luz habla de las corazas caracterológicas de Wilhelm Reich, esas capas de protección que el cuerpo va acumulando a lo largo de la vida. “No te las puedes quitar de golpe, porque las pusiste porque en algún momento las necesitabas. Pero biodanza me las fue aflojando suavemente. Y cuando pude suavizar mi mirada, flexibilizar cómo me trataba a mí misma y cómo miraba a los otros, ahí fue el momento aha.”

Ese descubrimiento se convirtió en su forma de entender el liderazgo: con certeza y carácter, pero con dulzura. “Cuando lidero desde el afecto —me dejo afectar por ti y te dejas afectar por mí—, mi mensaje llega. La gente me sigue y ni siquiera se les ocurre pensar en otra opción.”

Los resultados, dice, son tangibles: menor rotación, mayor seguridad psicológica, menos errores, más cohesión, más vitalidad. “En biodanza hablamos de cumplir sueños. ¿Y qué es cumplir sueños? Es manifestar resultados. Exactamente lo mismo que busca una organización.”

“No tienes que saltar de una montaña a la otra. Puedes caminar, cruzar el río y luego subir poco a poco. Ve paso a paso. Porque es tu vida, son tus sueños.”

Y añade algo esencial: respetar tu propio ritmo. No el del de al lado. No el que dictan las redes. El tuyo. Con conciencia, eso sí, porque quedarse sentada en la piedra tampoco es ritmo. Es ese balance entre lo que te estira y lo que te da placer. Para cada persona es distinto, y entenderlo es un trabajo interior que nadie puede hacer por ti.

Para ver la entrevista completa, visita nuestro canal de Youtube:

Luz Amelia Amado

About the Author: Alicia Carrasco Rozas

Emprendedora, periodista y escritora especializada en crecimiento personal. Co-fundadora y editora de Evolucionando Magazine, y co-fundadora de Cinematic Composing. En 2022, Alicia lanzó su primer libro totalmente auto-publicado sobre crecimiento personal, “Tú Ya Eres Todo Lo Que Necesitas“ ofreciendo un enfoque práctico y empoderador para el auto-descubrimiento y la transformación personal.

Leave A Comment

También te puede interesar